La hepatitis C tiene cura: lo que cambiaron los antivirales de acción directa

La hepatitis C es hoy curable en la gran mayoría de las personas que reciben tratamiento. Esa frase habría sido falsa hace veinte años, y sigue siendo una novedad para muchos pacientes a los que se les dijo lo contrario en el momento del diagnóstico.
Qué significa "cura" aquí
La cura se define como respuesta virológica sostenida a las 12 semanas (RVS12): virus indetectable en sangre doce semanas después de terminar el tratamiento. La recaída tras la RVS12 es rara. A efectos prácticos, RVS12 significa que la infección ha desaparecido.
Las pautas modernas de antivirales de acción directa (AAD) logran RVS12 en más del 95% de los pacientes.
Cómo funcionan los antivirales de acción directa
El enfoque antiguo usaba inyecciones de interferón, que estimulaban el sistema inmunitario de forma inespecífica. Funcionaba quizá la mitad de las veces, duraba hasta un año y provocaba un cuadro gripal, depresión y anemia lo bastante graves como para que muchas personas no pudieran terminarlo.
Los AAD, en cambio, bloquean proteínas concretas que el virus de la hepatitis C necesita para copiarse. Se usan tres dianas, y las pautas combinan agentes de más de una clase para que el virus no pueda escapar mutando un solo punto:
- Inhibidores de la proteasa NS3/4A — nombres terminados en *-previr* (glecaprevir, grazoprevir)
- Inhibidores de NS5A — nombres terminados en *-asvir* (velpatasvir, ledipasvir, pibrentasvir)
- Inhibidores de la polimerasa NS5B — nombres terminados en *-buvir* (sofosbuvir, dasabuvir)
Los sufijos son un atajo realmente útil para leer una receta desconocida.
Pautas pangenotípicas
La hepatitis C tiene seis genotipos principales, y el tratamiento antiguo debía ajustarse al genotipo. Las pautas actuales de primera línea son pangenotípicas: funcionan en todos ellos, así que ya no siempre hace falta genotipar antes de empezar.
Dominan dos combinaciones: sofosbuvir con velpatasvir, y glecaprevir con pibrentasvir. Ambas son un único comprimido diario. El tratamiento suele durar 8 o 12 semanas según la pauta y según haya o no cirrosis.
En qué consiste realmente el tratamiento
Para la mayoría, una pastilla al día durante dos o tres meses, con una analítica antes de empezar, a veces otra durante, y otra a las doce semanas de terminar. Los efectos adversos suelen ser leves: dolor de cabeza y cansancio son los habituales.
Dos cosas sí requieren cuidado:
- Interacciones farmacológicas. Los AAD interaccionan con varios medicamentos frecuentes, incluidas algunas estatinas, ciertos antiácidos, la amiodarona y el hipérico (hierba de San Juan). Hay que entregar al prescriptor la lista completa de medicación, incluido todo lo comprado sin receta.
- Reactivación de la hepatitis B. Quien haya tenido hepatitis B puede sufrir una reactivación durante el tratamiento con AAD, por lo que el cribado previo es estándar.
Curarse no es lo mismo que no necesitar seguimiento
Eliminar el virus detiene el daño hepático en curso. No revierte el daño ya causado.
Los pacientes con cirrosis previa al tratamiento siguen teniendo un riesgo elevado de cáncer de hígado después y necesitan vigilancia continuada —normalmente ecografía cada seis meses— de forma indefinida. Es uno de los puntos que más se pasan por alto tras una cura exitosa.
La reinfección también es posible. La curación no confiere inmunidad, así que la misma exposición que causó la primera infección puede causar una segunda.
Por qué sigue estando infratratada
La barrera rara vez es médica. Es que las personas no saben que están infectadas —la hepatitis C es a menudo asintomática durante años— y que el acceso al tratamiento varía enormemente entre países.
Si busca tratamiento desde el extranjero, nuestra guía sobre importar medicamentos de prescripción explica qué documentación suele exigirse. También puede explorar nuestras gamas de hepatitis C y enfermedades infecciosas.
Este artículo es información general, no consejo médico. Las decisiones de tratamiento corresponden a un profesional clínico cualificado que conozca su historial. Todos los medicamentos mencionados son de prescripción y requieren una receta válida.

